Desde el año 1784 se empezó a hablar de la revolución industrial y desde entonces su evolución con
cada siglo ha significado cambios radicales, pero sobre todo innovaciones necesarias para adaptar a
las industrias a su entorno. 

La primera revolución industrial dejó atrás los trabajos manuales y la tracción animal; seguidamente la segunda, literalmente iluminó los procesos de producción con la llegada de la electricidad, nuevos mecanismos de transporte y sistemas de comunicación (el teléfono) que abrieron los mercados e implantaron cambios en la estructura organizativa de las industrias;  posteriormente la tercera, también llamada revolución digital, fortaleció la producción en masa con la incorporación de circuitos lógicos digitales (los ordenadores, el teléfono digital y la internet).

Más adelante, se introdujo el tema “Dominar la Cuarta Revolución Industrial” en la Reunión Anual 2016 del Foro Económico Mundial (FEM), desde entonces ha escalado, destacándose en 5 aspectos curiosos.

  • Se basa en sistemas ciberfísicos, que combinan infraestructura física con software, sensores, nanotecnología y tecnología digital de comunicaciones.
  • Alemania fue el primer país en establecerla en la agenda de gobierno como «estrategia de alta tecnología«.
  • La internet de las cosas, la inteligencia artificial (Ai) y la robótica juegan un rol fundamental.
  • En la sesión del 2016 del FEM se estimó que permitirá agregar US$$14,2 billones a la economía mundial de los siguientes 15 años.
  • Existen sólo 5 centros en el mundo para la 4ta Revolución Industrial en San Francisco (EE.UU), Tokio (Japón), Beijin (China), Mumbay (India) y el más reciente en Medellín (Colombia), el primer centro de Latino América para este fin.

Klaus Martin Schwab, presidente del FEM, opina que “existe un potencial enorme en la actualidad para que las compañías, gobiernos y diferentes actores de la sociedad aprovechen las bondades de un mundo con capacidad de conectar a millones de personas con el fin de mejorar la eficiencia de las organizaciones e incluso solucionar problemáticas globales que han derivado de los avances de las revoluciones industriales previas”.

No obstante, Schwab también anticipó su inquietud sobre el nivel de adaptación que puedan llegar a tener las organizaciones, las dificultades de los gobiernos para implementar, regular estas nuevas tecnologías y capitalizar sus beneficios.

A propósito de ello, el Barómetro Global de Innovación, una medición que publica General Electric cada año, en su edición del 2018, demostró el nivel de penetración de estos temas de la 4ta revolución industrial en 20 países.

Resultando que con un 70% la Inteligencia Artificial, el Internet de las cosas (IoT) y Fintech son las principales temáticas de innovación tecnológica con mayor penetración.

 


¿Para quién es esta revolución?

Muchos han de pensar que está reservada para grandes potencias, y ciertamente EE.UU, Japón y China ya se han mencionado como precursores, pero también se ha hablado de la avanzada en Latino América a través de Colombia, y es que esto no se trata sólo de músculo financiero o tecnologías de punta, sino también de disposición y apertura al cambio.

Si eres capaz de creer, formarte, innovar, incubar proyectos e invertir paulatinamente en la transformación digital de tu empresa podrías llegar a ser parte de esta 4ta revolución industrial y estar preparado para la quinta.